Somos una corporación sin fines de lucro en Santiago de Chile. Educamos en tenencia responsable de gatos y promovemos su adopción.

ALIMENTACIÓN E HIDRATACIÓN

¿Cómo sé qué alimento es el adecuado para mi gato?

La alimentación de tu gato es un aspecto muy importante para su salud. Los felinos son carnívoros estrictos, por lo que su alimento debe contener una cantidad importante de proteína animal de buena calidad y muy baja cantidad de carbohidratos, ya que éstos solo lograrán que suba de peso. La cantidad de comida a ofrecer va a depender del tipo y calidad del alimento. Además, el tipo de alimento dependerá de la edad (cachorro, adulto), estado reproductivo (esterilizado o no), salud (light o medicado) y estilo de vida de tu gato (indoor o outdoor), por lo que debes seguir la recomendación de alimento de tu médico veterinario especialista en gatos.

En el mercado podrás encontrar diversos alimentos para gatos de distintos tamaños y formas, secos y húmedos, para gatos enfermos, para distintas edades, de calidad estándar, premium o súper premium; y los puedes comprar en supermercados, tiendas de mascotas y clínicas veterinarias.

Es importante que sepas que no todos los alimentos son de buena calidad, y solo algunos contribuirán a mantener a tu gato sano, por dentro y por fuera. Por ejemplo, la mayoría de los alimentos que podrás encontrar en un supermercado son de baja calidad. Para salir de dudas, siempre revisa los ingredientes que aparecen en el empaque (que el primer o segundo ingrediente sea proteína animal de calidad).

Es muy probable que tu gato ame su comida de baja calidad, porque ésta contiene más carbohidratos y saborizantes, y si decides cambiarle el alimento a uno de mayor calidad, tome tiempo en adaptarse, por lo que debes hacerlo de forma gradual.

*Si el estómago e intestino de tu gato lo permiten, puede ser suplementado, es decir, se le puede agregar a su dieta tradicional en pelet: dosis de mantequilla (2 o 3 veces a la semana), huevos, leche sin lactosa, carne cruda (gatos adultos) o cocida sin condimentar de alto porcentaje en grasa, pollo cocido. Recuerda que no todos los gatos podrán tolerar estos suplementos*

El fenómeno de la nutrición es individual y no una regla general. Siempre consulta con un especialista.

Dieta BARF

La dieta cruda, BARF O ACBA (Biologically Appropriate Raw Food o Alimento Crudo Biológicamente Apropiado) es una práctica alimenticia que permite devolver la dieta evolutiva a los animales de compañía. Consiste en alimentar a tu gato con alimentos crudos saludables como carne, vísceras, etc., que imiten la dieta de un felino silvestre. Nuestros gatos pueden alimentarse o suplementarse con dieta cruda que imite la dieta evolutiva siempre que esté bajo supervisión de un médico especialista en gatos.

Alimentos y otros tóxicos

Los alimentos tóxicos para tu gato son varios. Como concepto general es ideal evitar aquellos a los cuales un carnívoro en la naturaleza no tendría acceso y son procesados por el hombre, como por ejemplo el chocolate, pasteles, embutidos, así como productos con aliños. También algunas verduras y frutas como cebolla, ajo, paltas o uvas.

Ciertas plantas, como helechos, lirios, calas, laurel en flor, gomero, dólar, entre otras; contienen tóxicos para sus riñones y otros órganos. Podemos colocar mallas a las plantas o simplemente procurar que el gato no tenga acceso a ellas. Por otro lado, hay que prevenir que traguen hilos, lanas y otros elementos que podrían ser ingeridos, generando un cuadro grave en su sistema digestivo.

Además, no olvides guardar bajo llave todos los medicamentos que tengas en casa, y también pesticidas o venenos, los cuales tu gato podría ingerir por accidente.

La fisiología del gato no es comparable con la de humanos o perros. El uso de un simple paracetamol en dosis baja podría matar a tu gato, así como el antiparasitario para perros lo puede intoxicar.

Si tu gato necesita algún medicamento, siempre debe ser recetado por su médico especialista.

Peso del gato

La obesidad en los gatos se ha relacionado con diversos problemas de salud como diabetes, enfermedades cardíacas, enfermedad inflamatoria intestinal (IBD), asma, por mencionar solo algunos. Si notas a tu gato con un peso no ideal, como lo muestra la ilustración, consulta con el médico veterinario para que pierda o gane peso según sea el caso, de manera segura y saludable. Juntos pueden diseñar un programa adecuado para su salud, y planificar una dieta específica. En promedio, los gatos con un peso corporal ideal, viven vidas más largas y se sienten mejor y más felices.Existen productos a la venta, como los comederos interactivos, que pueden ser una excelente manera de reducir la velocidad con la que come tu gato y proporcionarle estimulación física y mental. Ayúdalo a bajar de peso incentivándolo a jugar y atrapar su comida.

Habrá momentos en la vida de tu gato en que será necesario realizar un cambio a una nueva dieta, y esto puede ser una tarea difícil, ya que los gatos son conocidos por ser animales rutinarios y no aceptar bien los cambios bruscos, por lo tanto, te recomendamos que el cambio de alimento sea de forma gradual.

En cuanto a la cantidad, los gatos prefieren comer muchas porciones ligeras en lugar de dos o tres comidas abundantes. Si tienen la comida a su libre disposición, ellos deciden el número de porciones que generalmente oscila entre 10 y 20 diarias. Si por el contrario, debemos darle nosotros la comida, el mayor número de porciones deberá realizarse por las tardes/noches por sus hábitos nocturnos.

Hidratación

El agua desempeña un papel muy importante en el mantenimiento de funciones vitales en todo ser vivo, pero los felinos son animales que originalmente suelen beber poca agua, por ello la deshidratación en gatos es más elevada, sobre todo en verano. Por otro lado, los gatos tienden a desarrollar cristales (pequeños cálculos) en la orina, enfermedad renal y otras enfermedades que se agravan con la baja ingesta de agua.

Por lo tanto, es importante proveer el agua suficiente a nuestros gatos, y para ello puedes calcular el volumen de agua que debieran beber. Este es entre 40 a 60 ml por kilo al día, es decir, si tu gato pesa 5 kilos, debe beber entre 200 y 300 ml de agua al día. El volumen de agua varía dependiendo del peso de nuestro gato, temperatura ambiental y tipo de alimento, siendo mayor la cantidad de agua con altas temperaturas, y menor el volumen cuando consumen dieta húmeda (carnes) o en lata de buena calidad, la que deben comer diariamente ya que es la forma óptima de complementar las necesidades de hidratación.

Puedes notar en casa, que los gatos prefieren beber el agua en movimiento, por lo que si quieres estimular su consumo, te recomendamos usar fuentes de agua en movimiento que incorporen filtro para retener desechos que pueda contener el agua. Al estar en movimiento se oxigena y es más sabrosa para tu gato.

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